
Él no podía ocultar su incomodidad, primero porque lo hice venir con mis amigos que en realidad no son sus amigos, además hablábamos de cosas que a él no le interesaban, trataba sí de mantener la conversación y de no hacer malas caras; eso de corazón se lo agradecía, sin embargo lo podia sentir; él estaba incómodo, eran sus ojos, la manera de sostener el cigarro, el no querer más vino.
Claudio uno de mis amigos más queridos venía regresando de la playa y con él trajo muchas sorpresas incluida una belga que apenas masticaba el español, nos hablábamos en espanglish más tirándole a belganish. Gracias a la belga no me tuve que soplar la escenita de él, reprochándome que me estaba cogiendo al Claudio, que aunque fuera cierto (que si lo era) pues muy mi asunto ¿no?.
Nunca habia visto tantas substancias juntas, vamos habían herbales, químicas, físicas y hasta eléctricas sí el Claudio se consiguió una máquina de toques. A el Claudio se le había metido la idea de seguir un método para la ingestión de las substancias. Dijo: -primero una química (para que se nos suba), después una herbal (para que se nos baje), una física (para no perder el piso) y por último unos toques (para estabilizar el pedo).
Él decidió que iba a manejar recientemente regresado de los Esteits pues todavía le podía el intoxicarse y conducir. Así que ya no me preocupe por la regresada que en primer lugar, pues aquí en México no nos quita el sueño eso.
En fin, yo perdí la cuenta con la tercera cosa que me metí, cumplí una química, dos herbales, la física se trataba de dejarse meter un madrazo por cualquiera de los presentes, yo pasé esa porque les prometí que le daría doble a los toques eléctricos. Personalmente creo que a mí lo que me pegó fueron los toques por que después de ahí, me valió madre la cara de él, veía cada vez más interesante al Claudio y podía entender a la belga, de verdad nos hablábamos y nos entendíamos. Debieron de ser los toques...
Alguien puso un disco de Deep Purple y la belga sin más ya estaba bailando encuerada en la cocina, para ser belga tenía unas chichotas, le entendí que su pecho venía de su madre italiana, Qué Dios Bendiga Italia !!!!!! Claudio y yo gritábamos a todo pulmón y nos cagábamos de risa en el piso sucio de la cocina. Claudio medio aprovechaba para meterme mano entre mi corta falda y la ausencia de sostén.
Empecé a sentir un calor que me mataba ya no fue necesaria la ropa, el Claudio ya se me había adelantado y en pelotas se fajaba a la belga en la cocina. No quería voltear a verlo a él porque estaba segura que lo que iba a recibir era una mirada de desaprobación, pero ohhh sorpresa!!! estaba tranquilo tomando directo de la botella, nuestro conductor designado había renunciado a su puesto.
Salí de la casa en pelotas por que se me ocurrió que quería tirarme en el pasto desnuda, quería sentir el pastito en mis nalgas y así lo hice. Él salió a toda velocidad para encontrarme me hecho a perder la sensación, porque se me tiró encima y lo que podía sentir era todo su peso que me ahogaba. Lo empujé para apartarlo por que además por la ventana de la cocina podía ver al Claudio y a la belga, me dije ¿por qué no me les uno? no le dije nada a él y salí corriendo.
Después no sé que me dió a medio camino empecé a dar vueltas vueltas vueltas vueltas, se me había olvidado el Claudio y sólo podía ver la velocidad en la que giraba era algo casi místico.... no pude más y me desplomé en el suelo y esta vez si pude sentir el pasto en mis nalgas.... me acordé del Claudio y comencé a gritarle Claudio!!!, Claudiooooo!!!!!, Claudiooooooo!!!!!!, podía sentir como mis palabras lo herían a él, sin mirar atrás corrí hacia la cocina... hacían el amor en la barra cuando estuve frente a ellos Claudio ni me miró pasaron dos segundos y gritó: AAAhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!
Claudio uno de mis amigos más queridos venía regresando de la playa y con él trajo muchas sorpresas incluida una belga que apenas masticaba el español, nos hablábamos en espanglish más tirándole a belganish. Gracias a la belga no me tuve que soplar la escenita de él, reprochándome que me estaba cogiendo al Claudio, que aunque fuera cierto (que si lo era) pues muy mi asunto ¿no?.
Nunca habia visto tantas substancias juntas, vamos habían herbales, químicas, físicas y hasta eléctricas sí el Claudio se consiguió una máquina de toques. A el Claudio se le había metido la idea de seguir un método para la ingestión de las substancias. Dijo: -primero una química (para que se nos suba), después una herbal (para que se nos baje), una física (para no perder el piso) y por último unos toques (para estabilizar el pedo).
Él decidió que iba a manejar recientemente regresado de los Esteits pues todavía le podía el intoxicarse y conducir. Así que ya no me preocupe por la regresada que en primer lugar, pues aquí en México no nos quita el sueño eso.
En fin, yo perdí la cuenta con la tercera cosa que me metí, cumplí una química, dos herbales, la física se trataba de dejarse meter un madrazo por cualquiera de los presentes, yo pasé esa porque les prometí que le daría doble a los toques eléctricos. Personalmente creo que a mí lo que me pegó fueron los toques por que después de ahí, me valió madre la cara de él, veía cada vez más interesante al Claudio y podía entender a la belga, de verdad nos hablábamos y nos entendíamos. Debieron de ser los toques...
Alguien puso un disco de Deep Purple y la belga sin más ya estaba bailando encuerada en la cocina, para ser belga tenía unas chichotas, le entendí que su pecho venía de su madre italiana, Qué Dios Bendiga Italia !!!!!! Claudio y yo gritábamos a todo pulmón y nos cagábamos de risa en el piso sucio de la cocina. Claudio medio aprovechaba para meterme mano entre mi corta falda y la ausencia de sostén.
Empecé a sentir un calor que me mataba ya no fue necesaria la ropa, el Claudio ya se me había adelantado y en pelotas se fajaba a la belga en la cocina. No quería voltear a verlo a él porque estaba segura que lo que iba a recibir era una mirada de desaprobación, pero ohhh sorpresa!!! estaba tranquilo tomando directo de la botella, nuestro conductor designado había renunciado a su puesto.
Salí de la casa en pelotas por que se me ocurrió que quería tirarme en el pasto desnuda, quería sentir el pastito en mis nalgas y así lo hice. Él salió a toda velocidad para encontrarme me hecho a perder la sensación, porque se me tiró encima y lo que podía sentir era todo su peso que me ahogaba. Lo empujé para apartarlo por que además por la ventana de la cocina podía ver al Claudio y a la belga, me dije ¿por qué no me les uno? no le dije nada a él y salí corriendo.
Después no sé que me dió a medio camino empecé a dar vueltas vueltas vueltas vueltas, se me había olvidado el Claudio y sólo podía ver la velocidad en la que giraba era algo casi místico.... no pude más y me desplomé en el suelo y esta vez si pude sentir el pasto en mis nalgas.... me acordé del Claudio y comencé a gritarle Claudio!!!, Claudiooooo!!!!!, Claudiooooooo!!!!!!, podía sentir como mis palabras lo herían a él, sin mirar atrás corrí hacia la cocina... hacían el amor en la barra cuando estuve frente a ellos Claudio ni me miró pasaron dos segundos y gritó: AAAhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!
Fabiola
Abril 2005